Don Agustín, Perú

Después de trabajar en una fábrica de zapatos durante gran parte de su vida, don Agustín fue despedido sin ninguna explicación.

No tenía suficiente dinero para mantener a su familia, por lo que trató de acceder a su jubilación. Sin embargo, su antigua empresa no había pagado las contribuciones al gobierno en su nombre.

Durante años trató en vano de obtener este beneficio que por derecho le pertenecía, hasta que su salud comenzó a fallar y ya no era lo suficientemente fuerte como para perseguir a las autoridades.

"Me enviaban de una oficina a otra y no lograba ningún resultado, ya estaba dispuesto a renunciar a esta pesadilla, desde 1992 me habían dicho que iba a obtener una pensión completa y me pedían montón de papeles...pasaron los meses, pero nada se materializó".

Don Agustín llevó su caso a un centro socio-legal, de HelpAge, que ayuda a las personas mayores a reclamar sus derechos, dándoles asesoramiento jurídico.

El centro socio - legal le ayudó a contactar a las instituciones jurídicas como la Oficina del Defensor del Pueblo (órgano imparcial que investiga las denuncias contra las organizaciones) para que apoyen su caso.

"Finalmente obtuve mi pensión"

"La abogada del centro me ayudó a presentar mi caso y me hizo una cita en la Oficina de Defensor del Pueblo, ella se había ocupado de muchos casos como el mío y me acompañó durante todo el proceso y con su ayuda, finalmente lo conseguí".

Don Agustín ahora percibe este ingreso que es vital para ayudarlo a mantener a su familia y hacer mejoras a su hogar.

Su esposa dijo:.. "Es un monto pequeño, pero nos resulta muy útil, antes no teníamos nada, trabajábamos desde el amanecer hasta el anochecer, haciendo cosas para vender en la calle, pero el centro socio-legal ayuda a la gente como nosotros para obtener acceso a las prestaciones que por derecho nos corresponde".