Terremoto en Ecuador: las personas mayores entre las más vulnerables

26/04/2016

(c) HelpAge International

Tras el terremoto de 7,8 de magnitud, cerca de 350 mil personas han sido afectadas, se calcula que de ellas, 21 mil son personas adultas mayores.

El pasado 16 de abril un terremoto de 7, 8 en la escala de Richter golpeó la costa del Ecuador, afectando severamente a aproximadamente 350.000 personas, de acuerdo a un informe de la organización humanitaria OCHA del 23 de abril. De este número, se calcula que 21.000 son personas adultas mayores.

En las seis provincias más afectadas: Manabí, Esmeraldas, Guayas, Santa Elena, Santo Domingo y Los Ríos, los daños provocados por el terremoto son, en algunos casos, irreparables. Miles de personas han perdido a sus familiares, sus viviendas y sus medios de vida, y ahora tienen una serie necesidades relacionadas con la seguridad, el acceso a servicios de salud, agua, alimentos y vivienda que el gobierno y diferentes organizaciones humanitarias intentan atender.

Personas mayores invisibles en emergencias

Kizito Chiwala, Oficial de Gestión de Riesgos de HelpAge América Latina y el Caribe, junto a nuestros aliados estratégicos Fernando Terán de PASODEHU y Rosa Azúa de REMPERMAE, se desplazaron a cuatro ciudades de la provincia de Manabí, una de las más afectadas, para conocer y evaluar la situación de las personas mayores.

"La invisibilidad de las personas mayores es evidente. Los datos de entidades gubernamentales y de agencias de la ONU no están desglosados por edad. Esta situación provoca que las necesidades específicas que tienen las personas mayores no estén identificadas y no se atiendan adecuadamente", aclaró Kizito Chiwala.

En situaciones de emergencia, el estado físico y emocional de las personas mayores suelen deteriorarse rápidamente dada las condiciones relacionadas con su avanzada edad como el aislamiento, la distancia a los centros de distribución de servicios y, en ciertos casos, stress sobre una doble carga (velar por sus dependientes, a menudo otra persona mayor, y por su situación misma), señaló Chiwala.

Difícil acceso a servicios de salud

De acuerdo a información de la OPS, seis hospitales de la provincia de Manabí están fuera de servicio debido a daños en la infraestructura. La atención en salud es compleja porque los servicios de electricidad, agua y gas no funcionan con regularidad. Esto significa que las personas mayores no están accediendo a los servicios de salud y corren el riesgo de que las enfermedades que padecen se agudicen o contraigan otras.

El desplazamiento de un gran número de personas a lugares de alta densidad poblacional junto con la degradación de las condiciones ambientales, está aumentando el riesgo de contagio de enfermedades transmisibles. El perfil epidemiológico de la zona advierte de la presencia de enfermedades transmitidas por vectores, alimentos y el agua.

"En las ciudades de la provincia de Manabí existe una gran preocupación por el acceso al agua potable, alimentos, artículos no alimenticios y relacionados a la vivienda. El clima juega en contra, llueve a cántaros y las personas mayores no tienen suficientes colchones y mantas para abrigarse", explicó Chiwala.

En el caso de las enfermedades no transmisibles, no se está tomando en cuenta los efectos del terremoto en personas con problemas de salud mental y demencias, que generalmente afectan a los adultos mayores, sin embargo,  grupos de voluntarios organizados están ofreciendo apoyo psicológico.

Falta de seguridad y protección

En situaciones de desastres, la búsqueda de albergue, alimentos, medicamentos, agua y otro tipo de apoyo, puede convertirse en un entorno donde "el más apto sobrevive" y crear un clima de abuso y violaciones a los derechos fundamentales de los grupos más vulnerables como las personas mayores y las personas con discapacidad.   

Todavía no se tienen registros de abuso o violencia contra personas mayores, sin embargo, por la propia dinámica de los albergues transitorios, se debe anticipar casos de abusos y violaciones a los derechos de las personas vulnerables.  

Inseguridad alimentaria y pérdida de medios de vida

Los hombres y mujeres mayores de las ciudades costeras afectadas por el terremoto, tenían como sustento la pesca y el turismo, sin embargo, ahora las fuentes de ingreso que les garantizaban contar con alimentación y vivienda, han desaparecido.  

Los planes de reconstrucción, que el gobierno junto a las agencias humanitarias implemente deben incluir a las personas mayores para garantizar su efectividad de manera que respondan a las necesidades específicas de los grupos más vulnerables.

Trabajo coordinado en Red

Diferentes organismos han activado sus protocolos de cooperación internacional de respuesta para apoyar a los damnificados por el terremoto en Ecuador. HelpAge está trabajando en terreno de forma coordinada con PASODEHU y REMPERMAE, aliados estratégicos de la Red en Ecuador, en la evaluación de la situación humanitaria de las personas mayores tras el terremoto para analizar la posibilidad de emprender acciones y apoyarlas. 

Personas mayores en emergencias

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Guía para incluir a personas mayores en programas de vivienda o refugio de emergencia

Esta guía incluye directrices y recomendaciones clave para la inclusión de las personas mayores en programas de vivienda en época de emergencia, de modo que sus vulnerabilidades sean tratadas correctamente.

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