La violencia contra la mujer adulta mayor en el Perú

05/12/2011

 

Una primera reflexión sobre el maltrato al adulto mayor nos debe llevar a encarar el tema sobre cómo éste afecta a las mujeres adultas mayores en particular.

De acuerdo a un documento elaborado por el MIMDES, en el 2008, en base a las denuncias que se presentaron en el Centro Emergencia Mujer (CEM) sobre el maltrato, se llegó a la conclusión que los casos se perpetraban con mayor frecuencia e intensidad dentro del hogar.

En el 46% de los casos de maltrato y abuso, son los hijos o hijas quienes cometen estos actos, el 28% por parte de su pareja y el porcentaje restante de una gran variedad de parientes, donde resaltan la nuera y el yerno cómo quiénes cometen el atropello.

El por qué de esta situación, se debe a que las mujeres mayores en su gran mayoría a lo largo de su vida sólo han realizado trabajos no remunerados, por tanto en la vejéz dependen de los miembros económicamente activos de la familia, quienes muchas veces las abusan, ya sea obligándolas a trabajar a veces más allá de sus fuerzas o, en otro sentido, manteniéndolas en abandono y confinándolas a la soledad.

En general el envejecimiento de las personas, al ser un fenómeno nuevo en nuestra sociedad no es comprendido y aún no se entienden las nuevas necesidades de las personas mayores; tampoco se sabe cómo actuar frente a ellas. Por otro lado, hay demasiados estereotipos sobre la vejez que subvaloran a las personas mayores, tanto en sus habilidades como en su contribución diaria. Se debe de trabajar más este tema desde los espacios públicos (CIAM, CEM, Escuela) y privados (medios de comunicación, por ejemplo) para enfocar adecuadamente la vejez y el envejecimiento, de modo que las mujeres mayores en especial, no sean víctimas del maltrato.

Por otro lado, el abandono o el maltrato que los mayores pudieron ejercer sobre sus hijos/as en el pasado, puede ser  fuente de resentimiento. Este sentimiento debe ser superado, en base a cambios de actitud personal que permitan comprender la situación que vive el adulto mayor, y finalmente, si es necesario, acudir a un profesional que les ayude a cerrar las heridas que impidan lograr una mayor valoración hacia sus padres ya adultos mayores.

Por Mercedes Viera Cerna

Centro Proceso Social, Afiliada a HelpAge Internationa

 

Tags for this page