11 de octubre, Día de la mujer boliviana

10/10/2013

(c) Lisett LaricoCatalina Choque, de 73 años, forma  parte de una organización de personas mayores, donde participa activamente de todas las actividades que el grupo realiza. Catalina dice estar siempre dispuesta a opinar, preguntar e incluso ofrecer su colaboración en cualquier actividad.

Participar de las reuniones es lo que más le agrada, porque  de esa forma puede decir lo que piensa. Aunque forma parte de las ‘bases', no oculta su interés de pertenecer a la directiva de su agrupación, que en su mayoría está  conformada por varones.

Catalina recuerda que cuando era niña las personas que la criaron no la mandaron la escuela porque era  mujer y no era necesario. "A mí  no me han mandado a la escuela. Saben decir ‘esta es mujercita  para que  va a ir, tiene que ayudar en la casa' así decían".

Así como Catalina miles de adultas mayores ven limitados sus derechos. En muchas situaciones, suelen ser más vulnerables a la discriminación, al  acceso restringido a fuentes laborales, a la jubilación  y a la atención en salud. Además, están sujetas a maltratos y abusos, a la negación de su derecho a la propiedad,  a la falta de un ingreso básico y a la escasa participación  en espacios de decisión.

A nivel global, las mujeres constituyen la mayoría del grupo de personas mayores de 60 años. Actualmente por cada 100 mujeres de 60 y más años, hay sólo 84 hombres[1]. En Bolivia la situación es similar, de acuerdo al censo 2012 las mujeres adultas mayores ascienden a 469.210 y los hombres a 424.486.

Envejecimiento desigual 

Los hombres y las mujeres mayores experimentan la vejez de forma distinta. Las relaciones que se construyen entre hombres y mujeres delinean todo el curso de la vida, e influyen sobre el acceso a los recursos y las oportunidades, que en muchos casos son desiguales y desfavorables para las mujeres.

Los Resultados de la Encuesta a hogares con personas adultas mayores y cercanas a la edad de 60 años - EPAM 2011, desarrollada por la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE), con el apoyo de HelpAge y el UNFPA, revelan que 53.2% de las adultas mayores en nuestro país son pobres; 7,8% de las mujeres de entre 60 y 64 años percibe una renta por jubilación, cifra que se  eleva a un 11.6% en adultas mayores de 65 años.

Respecto al acceso a la educación, 29.8 % de las personas mayores en nuestro país es analfabeta y un 31.2% son mujeres mayores. El promedio de años de estudio de una adulta mayor varía de acuerdo al lugar donde reside. Por ejemplo, las mujeres mayores de 65 años que viven en el área urbana logran estudiar hasta cuatro años, sin embargo, las del área rural sólo llegan al año.

Adultas mayores en el escenario político

La implementación de políticas y programas favorables a las mujeres, han logrado que los últimos años exista  un escenario legislativo propicio, donde hay un mayor acceso a los espacios públicos de decisión y a las estructuras de poder. Sin embargo, pese a los avances, las mujeres todavía enfrentan obstáculos para el ejercicio pleno de sus derechos en diferentes niveles,  especialmente las adultas mayores, quienes además de enfrentar inequidades de sexo y clase enfrentan discriminación por razones de edad.

De acuerdo a una investigación realizada por el Instituto de Sociedades en Trasformación (ISET), con el apoyo de HelpAge, la participación de las adultas mayores en esferas de representación y cargos públicos es mínima[2]. Para el Estado, las instituciones políticas y la sociedad civil las mujeres mayores son, al parecer, políticamente prescindibles.

En 2009,  el porcentaje de participación de las adultas mayores, en relación al total de candidatos/as a senadores/as y diputados/as fue de 3,5%. Un pequeño porcentaje atribuido más bien a la llamada Ley de cuotas - producto de la lucha y moviliza­ción de las propias mujeres - que establece un 30% mínimo de representación de mujeres en la conformación de los poderes públicos.

En el área urbana, las adultas mayores normalmente participan en las juntas vecinales, a través de la filiación política; en cambio en las zonas rurales ocupan cargos como promotoras de salud, representantes de las juntas escolares, y dirigentes de organizaciones de mujeres y clubes de madres.

Las mujeres adultas mayores aún no gozan de estatus como sujetos políticos; todavía se encuentran en los márgenes del sistema político, con una participación disminuida que las excluye bajo la etiqueta de "viejas".

Mujeres emprendedoras

(c) Lisett LaricoEl gran trabajo que hasta ahora las mujeres mayores han venido realizando por el reconocimiento de sus derechos, desde de sus organizaciones,  y particularmente por sus derechos políticos, ha logrado que se dé mayor igualdad y equidad en las relaciones sociales y políticas en el país. En esa trayectoria, las mujeres no sólo han ido construyendo y reivindicando su autonomía personal y social, sino también se han ido construyendo a  sí mismas como sujetos sociales y políticos, superando la invisibilidad

 "Por voluntad  propia he asistido a cursos para aprender a leer y escribir. Ahora ya escribo y  entiendo al leer. He aprendido porque antes no sabía nada, ni hablar sabía", afirma Catalina. Ella asegura que el saber leer y escribir le brindó más seguridad para realizar cualquier actividad, porque ahora puede comunicarse y hablar con otras personas sin temor y participar en las reuniones de su grupo.

La confianza de Catalina le hizo emprender un pequeño negocio de venta de ropa usada, negocio que la ayuda a mantenerse. Ahora ya no recurre a  refugios para recibir ropa y un plato de comida. El dinero que logra ganar (5 a 15 Bs. diarios), le sirven para cubrir sus gastos.

"Invierto para mi alquiler, para mis pasajes, para venir aquí (las reuniones del grupo) para comprarme comidita, mi salud  para eso uso", asevera la adulta mayor.


[1] HelpAge International (2012). Envejecimiento en el Siglo XXI: Una celebración y un Desafío

[2] HelpAge International (2012). La Participación Política y el Liderazgo de las mujeres adultas mayores

 

La participación política y el liderazgo de las mujeres adultas mayores  

La publicación muestra que las mujeres adultas mayores aún no gozan de estatus como sujetos políticos; al contrario, se encuentran en los márgenes del sistema con una participación limitada que las excluye bajo la etiqueta de "viejas".

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La participación política y el liderazgo de las mujeres adultas mayores

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